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Dieta Para El Hígado Graso

dieta para el hígado graso
Dieta Para El Hígado Graso
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Si te sientes fatigado,  tu digestión es lenta  o sientes que, después de comer tu vientre aumenta de tamaño, lo más probable, es que estés sufriendo de hígado graso. Si, por el contrario, ya sabes que sufres de esta condición, es importante atender tu alimentación desde ya.

Cambia tus hábitos alimenticios con una efectiva dieta para el hígado graso.

¿Qué es hígado graso?

Se caracteriza principalmente por la retención o acumulación de grasa en el hígado, como resultado, este órgano se inflama a tal punto que el vientre aumenta su tamaño justo después de haber comido, también es común sentir dolor abdominal, cansancio, y una muy lenta digestión.

Aunque una dieta para el hígado graso no es la cura, puede ser la clave para revertir dicha condición.

Alimentos de los que te tienes que despedir y por qué

  • Alcohol.
  • El arroz.
  • La harina blanca.
  • El maíz.
  • Los pasteles.
  • Las bebidas con gas.
  • Comida frita.
  • La leche completa y sus derivados. (Queso, mantequilla, queso parmesano).
  • Los embutidos.
  • El Jugo de fruta o té azucarado.
  • Los alimentos pre cocidos congelados.
  • Las carnes grasas.

La mayoría de estos son alimentos prohibidos para el hígado graso porque cuentan con un alto nivel de azúcares procesados que elevan de manera peligrosa el nivel de azúcar en la sangre. Las grasas saturadas o comidas fritas, por su parte, terminan de congestionar al hígado y empeoran la situación.

Y aunque es cierto que, consumir alcohol en cantidades bajas no es malo, si se tiene esta condición de hígado graso, es recomendable que lo dejes por completo, pues agrava y hasta acelera el daño que se presenta en el órgano.

Lo que puede ayudarte a mejorar es ser constante, busca alternativas saludables que te permitan sustituir los alimentos antes mencionados, con opciones más saludables.

Dieta para el hígado graso que resulta efectiva

  • Regula el consumo de frutas, esto te permitirá disfrutar de esenciales ácidos grasos. Fuente alta en vitaminas, entre ellas la vitamina C, antioxidantes y minerales. Hay una gran variedad entre las que puedes elegir como, por ejemplo; El pomelo, el aguacate, la manzana, el limón, la pera, la papaya y el melón.
  • Verduras y hortalizas. Aporta a tu organismo una buena cantidad de fibra, vitamina A y vitamina C. Por ejemplo; La espinaca, la acelga, la zanahoria la remolacha el brócoli y la coliflor.
  • Legumbres y semillas. Esencial en tu nueva dieta, cuenta con un alto porcentaje de proteínas, fibras minerales. Así como también, hierro, cobre y ácido fólico. Puedes elegir entre los siguientes: las lentejas, los garbanzos, los guisantes y las alubias rojas. En cuanto a las semillas, una buena opción sería; el girasol, la linaza, el sésamo, la calabaza y las nueces.
  • Carnes blancas a la plancha. Tales como el pollo, el pavo, el pato y el ganso, aportan a tu organismo una importante cantidad de zinc. Gracias al bajo contenido de grasas saturadas, se evita el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y digestivas, lo que es perfecto en comidas para hígado graso.
  • Endulzante natural. La miel virgen, puede ser un buen sustituto de la azúcar procesada. Su alto contenido de enzimas, facilita la digestión, proporciona energía gracias a su alto nivel calórico y además el organismo la asimila muy rápido.
  • Granos integrales. Favorecen mucho el movimiento intestinal, baja el colesterol y controla el nivel de glucosa en la sangre. Puedes disfrutar de opciones como el arroz integral, la avena, la harina integral, la cebada e incluso, de las palomitas de maíz.
  • Las carnes magras rojas. Es recomendable que elijas cortes, que no cuenten con casi tendones, tejido graso, cartílago o venas. Puedes elegir entre, la ternera, el cordero y el cerdo. Disfrutarás de una alta cantidad de proteínas y muy poca cantidad de grasa.
  • Grasas monoinsaturadas. Este tipo de grasas saludables, las puedes conseguir presentes en, los aguacates, las almendras y el aceite de oliva. El consumo de estos, proporcionan energía y ayudan a la absorción de nutrientes.

Condimenta con un poquito de ajo y limón tus comidas, de esa manera eliminas toxinas.

Ejemplo de una dieta para el hígado graso, para los días de la semana

Ten en cuenta las porciones. Aun cuando se consumen alimentos bajos en grasa y más saludables para el hígado graso dieta recomendada para esto siempre te pedirá que no te excedas en las cantidades pues no va a ayudarte mucho.

Lunes

  • Desayuno: Tostadas con queso bajo en grasa, 1 vaso jugo de naranja.
  • Merienda: 1 Fruta, o yogurt bajo en grasa.
  • Almuerzo: Ensalada grande de legumbres con frutos secos, aderezada con limón. 1 Porción de pescado asado. 1 Naranja.
  • Merienda: 1 Yogurt bajo en grasa, 1 fruta o, 1 infusión.
  • Cena: 1 Taza de caldo de verduras con, galleticas saladas integrales.

Martes

  • Desayuno: 1 Taza de té, 1 porción de avena, 1 cambur o melón.
  • Merienda: 1 Gelatina, una naranja o pomelo.
  • Almuerzo: 1 Porción de arroz integral, ternera al horno y ensalada grande de tomate, lechuga, zanahoria, frutos secos y, 1 rodaja de melón.
  • Merienda: 1 Taza de té con leche desnatada.
  • Cena: Verduras cocidas al vapor. Pueden ser, zanahorias, calabacín, remolacha, alcachofa.

Miércoles

  • Desayuno: Tostadas con mermelada de frutas, baja en grasa y, 1 taza de caldo de verduras.
  • 1 Naranja o pomelo.
  • 1 Porción de pechuga de pollo asado, verduras al vapor, 1 ración de arroz integral y una naranja.
  • Merienda: 1 Taza de ensalada de fruta.
  • Cena: Cereales integrales, con leche baja en grasa.

Jueves

  • Desayuno: Tostadas con queso bajo en grasa, 1 taza de caldo de verduras y un vaso de zumo de frutas sin azúcar.
  • Merienda: Cereales integrales con 1 yogurt sin azúcar.
  • Almuerzo: 1 Porción de pavo al horno, suficiente ensalada con lechuga fresca, tomate, aguacate, zanahoria y rodajas de piña.
  • Merienda: Gelatina baja en calorías.
  • Cena: Verduras al vapor, o 1 taza de caldo de verduras.

Viernes

  • Desayuno: Tostadas con queso y aguacate, 1 taza de caldo de verduras, 1 naranja, pomelo o una rodaja de melón.
  • Merienda: Cereales integrarles con yogurt.
  • Almuerzo: Porción de pasta integral, vegetales asados y porción de cordero bajo en grasa, a la plancha.
  • Merienda: 1 Porción de fruta.
  • Cena: Ensalada de lechuga, aguacate, tomate, alcachofa y trozos de cordero asado.

Importancia del agua en una dieta para el hígado graso

Recuerda que, además de una buena alimentación, es necesario consumir suficiente agua durante el día. No permitas que tu cuerpo se deshidrate, cuando esto ocurre, se ve afectado el metabolismo y se dificulta el proceso del cuerpo, de deshacerse de las grasas dañinas, por sí mismo.

Lo recomendable es, tomar 8 o 9 vasos de agua durante el día. Si deseas agregarle sabor puedes colocarle un poquito de zumo de limón.

Importancia del ejercicio

Para que una dieta sea del todo efectiva, es recomendable acompañarla de algunos minutos de actividad física durante el día. Hacer ejercicio, te permite controlar tu peso pues quemas los excesos de grasa, además, disminuye los niveles de triglicéridos y colesterol malo.

Previenes, de igual manera, enfermedades relacionadas al hígado graso, como la diabetes.

Estas son solo ideas de cómo puedes organizar tu dieta para evitar el hígado graso. Una vez estés familiarizado, con lo que puedes y no puedes comer y la cantidad de ejercicios que debes realizar, se te hará sencillo planear tu propia rutina alimenticia.

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