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Dietas Saludables

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Dietas Saludables
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¿Quieres mantener un estilo de vida saludable? o, mejor dicho, ¿unos buenos hábitos de alimentación y ejercicio para mantener tu cuerpo equilibrado?

Ya sabemos que hoy en día es cada vez más difícil llevar una buena alimentación y un estilo de vida saludable. La falta de tiempo, el estrés y todas las ocupaciones diarias hacen que no podamos dedicarle a nuestra salud toda la atención que debería.

Por ello, te dejamos a continuación varias dietas o programas de alimentación equilibrados para que puedas acomodar tu tiempo y conseguir resultados de forma saludable.

Las dietas más saludables que encontrarás

Consejos para tener una dieta saludable y mantener la línea

Aunque es cierto que muchas personas sufren de algún trastorno que les impide llevar una “alimentación cómoda”, siempre es posible encontrar una dieta que se adapte tanto a nuestro cuerpo como a nuestro gusto por la comida.

La nutrición juega un papel clave en nuestra calidad de vida, es muy importante adoptar una dieta sana y adecuada a nuestro estilo de vida.

El consumo excesivo de alimentos ricos en grasas saturadas, sodio y azúcares puede causar problemas de salud. Sin embargo, recuerda que no hay alimentos malos, sino dietas poco saludables.

No hay necesidad de dejar de comer ciertos alimentos para tener una dieta saludable, simplemente hay que hacer la combinación correcta de alimentos en cantidad, y adoptar algunos hábitos en tu día a día.

Para una dieta sana y equilibrada se recomienda el consumo de varios tipos de alimentos todos los días.

Alimentos a incluir en tu diera diaria

  • 5 porciones de frutas o verduras.
  • 2 o 3 porciones de productos lácteos.
  • Alimentos ricos en proteínas como el pescado, la carne, los huevos y las legumbres.
  • Hidratos de carbono: pan, pasta, cereales, arroz, trigo.

Pasos para tener una dieta saludable

Los pequeños cambios en tu rutina diaria y tus hábitos alimenticios pueden marcar la diferencia para mejorar significativamente tu bienestar, de manera que no necesites emplear dietas para adelgazar, mejorando así el funcionamiento natural de tu organismo.

El punto más importante de tu dieta, el desayuno: Una dieta equilibrada comienza con una ingesta de alimentos saludables. La primera comida del día es esencial para tener energía y proporcionar nutrientes al cuerpo.

Un desayuno saludable debe incluir cereales, leche semidesnatada o desnatada y fruta. Estos alimentos proporcionan muchos nutrientes, ayudando a prevenir la necesidad de comer otros alimentos a media mañana.

Activa tu metabolismo haceindo 4-5 comidas al día: Es muy importante hacer comidas ligeras durante todo el día sin pasar largos períodos de tiempo sin comer. Lo ideal es hacerlo cada 3 horas, de esta forma aceleramos nuestro metabolismo y evitamos tener grandes atracones en las comidas principales.

Para estas comidas se recomiendan frutas, yogur, batidos con leche semidesnatada, algunos frutos secos, zumos, etc…

Consumir frutas y verduras diariamente: Comer al menos 5 porciones de frutas y verduras todos los días, por ejemplo, tres piezas de frutas y dos porciones de vegetales, que pueden ser incluidos en sopas o como acompañamiento de la comida.

También te puedes preparar batidos de frutas, jugos naturales o simplemente consumirla fresca.

Comienza tus comidas con una sopa: Debido al alto contenido de verduras, las sopas proporcionan una gran cantidad de vitaminas y minerales. El consumo de sopas no sólo tiene efectos beneficiosos sobre los niveles de colesterol en la sangre y azúcar, sino que también ayuda a regular el tránsito intestinal.

Por otra parte, cuando se toma al comienzo de la comida, la sopa tiene un efecto saciante, lo que contribuye a ayudar a controlar el apetito, que conduce al comer menos en los siguientes platos.

Hidrátate bien: La ingesta de líquidos en la cantidad correcta es una de las reglas más importantes para mantener la dieta. Los líquidos, en particular el agua, se debe consumir a lo largo del día con el fin de hidratar el cuerpo.

Es recomendable beber por lo menos 6 u 8 vasos de líquido al día y de esos al menos 3 o 4 deben ser de agua. La cantidad diaria recomendada de agua es de 1,5 a 3 litros.

Una buena hidratación evita el cansancio y la fatiga, ayuda a eliminar toxinas, mantiener sanas las células y mejora la apariencia y la textura de la piel. El agua también ayuda a transportar algunas vitaminas solubles tales como la B1, B2, B6, B12 y la vitamina C.

Consumir pescados y carnes: El pescado es rico en omega 3 y ácidos grasos, importantes para el mantenimiento de los niveles del colesterol en la sangre y para el funcionamiento normal del corazón.

La carne, a su vez, es una buena fuente de proteínas, hierro y otros nutrientes. Sin embargo se recomienda retirar la grasa visible y reducir el consumo de productos con alto contenido de grasas, tales como las salchichas, hamburguesas, etc.

Reducir el azúcar:Los alimentos que contienen una gran cantidad de azúcar refinado resultante de procesos químicos (bollería industrial y derivados) tienen un contenido extremadamente alto de glucosa, lo que aumenta los niveles de glucosa del cuerpo.

Se recomienda no consumir el azúcar refinado, sustituyéndolo por azúcar moreno integral, estevia o edulcorantes naturales como la miel.

Reducir las grasas:Intenta consumir la menor grasa posible y siempre que sea posible cocinar a la plancha en lugar de frito.

En la preparación de las comidas utiliza preferiblemente aceite de oliva. Es un alimento rico en grasas monoinsaturadas. Reemplazar las grasas saturadas con grasas insaturadas en la dieta contribuye a mantener niveles normales de colesterol en la sangre.

Reducir la sal: Limitar la sal en la dieta a menos de 6 gr por día y reemplazarla por especias.

Tomar alimentos ricos en fibra: Los alimentos integrales proporcionan una mayor saciedad y contienen más vitaminas, minerales y fibra que los refinados.

Los cereales, pan, pasta, arroz integral, legumbres y verduras son fuentes importantes de fibra y deben incluirse en la dieta diaria.

Intenta conseguir alimentos naturales u orgánicos: Seguir una dieta lo más natural posible tratando de evitar alimentos industrializados o transgénicos, que tienen altas cantidades de sodio y pueden, a largo plazo, poner en peligro el mantenimiento de tu dieta y la calidad de vida.

Presta atención al tamaño de las porciones: Las porciones más grandes nos animan a comer más cuando por lo general no necesitas esas calorías adicionales. Presta especial atención a este hecho cuando se come fuera, siempre evitar comer más de lo necesario.

Disfruta de la comida:Saborea lo que comes y come lo que te plazca, y cuándo dejes de sentir placer, deja de comer.

Realmente el sabor de la comida que comemos hace que sea más fácil elegir la comida adecuada y su cantidad abandonando los alimentos inadecuados o no recomendados.

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